Gestionando la ansiedad

Cuando cuerpo, mente y corazón hablan idiomas distintos

El músculo diafragma

 

Mantener el músculo diafragma en un buen estado de forma es algo básico para asegurar un correcto funcionamiento de todo el organismo.

Veamos porqué…

 

Una puerta hacia la libertad

 

Conocer este músculo, tanto de forma anatómica, como mecánica, así como sus funciones nos puede orientar a la hora de realizar algunos ejercicios para mantenerlo en buena forma.

Anatomía descriptiva y funcional

El diafragma es una capa de músculo con forma de bóveda que separa/comunica el pecho del abdomen. El diafragma está adherido a la columna vertebral, costillas y esternón; y juega un papel principal en el proceso de respiración.  Cuando respiramos el diafragma se aplana y desciende.  La caja torácica se vuelve más grande y profunda, generando más espacio para el aire. Las fibras musculares convergen en el tendón central, que es una placa gruesa y plana de fibras densas. Hay aberturas del diafragma para el esófago, el nervio frénico (que controla el movimiento del diafragma para producir la respiración) y para la aorta y la vena cava, que van de y hacia el corazón.

 

 

Funciones:

  • Principal músculo respiratorio.
  • Comunicar  la zona abdominal y torácica.
  • Masajear los órganos abdominales. Por lo tanto, generador de movimiento en la zona abdominal – pélvica.

El bloqueo del diafragma

Las implicaciones físicas, fisiológicas e incluso psicológicas que conlleva un mal funcionamiento del diafragma són múltiples. Afectando a la capacidad respiratória, a la sensación de pérdida de control, a la sensación de nudo en el estómago, al exceso de bostezos, al hipo, etc…

Vemos que el diafragma se inserta tanto en la parte anterior (esternón), lateral (costillas) como en la parte posterior (en las vértebras de la columna lumbar). Por esta razón cuando el músculo está tenso es fácil sentir como un cinturón que oprime las costillas y dificulta la respiración.

Entendamos por “bloqueo del diafragma” una tensión excesiva que limita el movimiento de éste. Por lo que sus funciones principales se ven alteradas, además de provocar otros síntomas colaterales, veamos:

  • El bostezo. Podemos interpretar éste como un intento del diafragma de liberarse para poder insertar mayor cantidad de aire en los pulmones.
  • El Hipo. De alguna manera el movimiento del diafragma está alterado, mal sincronizado.
  • Nudo en el estómago. Cuando el diafragma está tenso excesivamente, podemos notar una presión en la boca del estómago o incluso entre la boca del estómago y el centro del esternón. No olvidemos que en el diafragma existen orificios que permiten el paso del esófago y paquetes neuro-vasculares (nervios, venas y artérias) y si alguna de estas estructuras quedan afectadas, la comunicación se hace más difícil.
  • Estreñimiento. Una de las principales causas del estreñimiento relacionadas con el diafragma resulta de la falta de movimiento de descenso del diafragma. Por lo que ese movimiento no se transmite hacia los órganos abdominales, sobre todo a los intestinos.
  • Adherencias. Otra de las consecuéncias de la reducción del movimiento del diafragma pueden ser las adherencias entre éste músuclo y algunos de los órganos con los que permanece en contacto (estómago, intestinos, hígado, etc.).
  • Retracción de los pulmones. Una respiración pobre, debido a una mala funcionalidad del diafragma puede provocar que los pulmones se retraigan y dejen de ejercer su función global. Esto puede provocar el flato cuando realizamos actividades que vuelven a reactivar estas zonas de los pulmones.
  • Falta de tono abdominal – pélvica. Por la misma lógica del movimiento, la falta del mismo en la zona adbominal y pélvica va provocando un riego insuficiente en la musculatura  de estas zonas por lo que se van debilitando, perdiendo así su capacidad para sostener.

Respiración diafragmática.

RespiraciónEl movimiento del diafragma es la base de la respiración. Esto garantiza la captación de óxigeno en la inspiración y la eliminación del dióxido de carbono en la expiración.

El músculo desciende y se aplana permitiendo así la expansión de la caja torácica.

 

Ejercicios para mantener en forma el músculo diafragma

Respiración abdominal

Para conseguir una respiración diafragmática, podemos adoptar una postura relajada, estirados en una superfície plana y poner una mano encima de nuestro abdomen como ayuda para percibir si la respiración  genera cierto movimiento. Manteniendo la atención en esta zona abdominal podemos realizar este ejercicio durante 10 ó 15 minutos como entrenamiento diario en la respiración diafragmática.

Ver también el artículo:
Postura para respirar con el diafragma

 

Pasear. Simplemente pasear

Pues eso, dar un agradable paseo de 20 minutos diarios es una de las actividades más saludables (y económicas) que tenemos a nuestra disposición para mantener un buen estado de salud. En relación con el diafragma, solo decir que el simple movimiento del caminar ejerce una presión liberadora del músculo diafragma. Y al requerir más oxígeno para realizar esta actividad, de forma natural se consigue una mayor expansión de este músculo. Así de fácil.

Masajear ciertos puntos de acupuntura.

Podemos usar la milenária sabiduría oriental para estimular ciertos puntos de nuestro cuerpo con el fin de regular el funcionamiento del diafragma.

Para realizar el tratamiento bastará con realizar un masaje (potente) en los siguientes puntos del cuerpo.


Punto de asentamiento del el diafragma en la zona de la espalda.Detalles
 
Punto de liberación anterior del diafragma.Detalles

Punto de resonancia con el diafragma en el brazo.Detalles

Punto de expansión del tórax.Detalles

 

Con toda esta información hemos querido dar el protagonismo que se merece al músculo diafragma.

 Fuentes de las imágenes: energiacraneosacral.com, wikipedia, medicinachina.netau.net